quisiera que al menos pudiera nombrarte
pensarte cada 25 horas es irreverente,
casi inservible, si no fuera por subsistencia
Quisiera nombrarte en cada ráfaga de viento
en cada tarde de domingo sin prisa
en cada "no se qué" que me trae dormido
qué tal si yo te pongo nombre?
No hay comentarios:
Publicar un comentario